viernes
11:56
Quise acabar con el mundo con un solo pestañeo, derrumbar así tanta estupidez de golpe. Que hiciera un viento tan fuerte que nunca más me saliese la voz, que se estremecieran todos esos que viven un sinvivir hasta el punto que se despertaran asustados. Y por su culpa se congelaran los cerebros no pensantes por tanta inactividad. Que pudiera rebajar los sueños imposibles a las manos de los que los sueñan y elevar su dolor hasta que ya no fuera visto. Un pestañeo de esos que supliera todo lo que necesitaré y así se acabara.
sábado
15:56
Busco entre los muertos un cuerpo que aún respire, aun sin fuerzas. Uno capaz de hacerme una zancadilla y hacerme caer de bruces pareciendo una muerta más. Una cara que entonces se gire, me mire y me diga que hace tiempo me esperaban ahí.
domingo
12:35
Sólo supongo que es que me abruman tantos caminos, tanta vida vida perdida, tanto miedo a no ser nadie nunca, que me callo y me digo que mañana nunca será igual que hoy.
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