miércoles
sábado
10:47
Esos vecinos nunca quisieron ser amables,
y eso que nuestras ventanas no se encontraban en ningún patio interior.
Y eso que nunca escucharon nuestros gritos trasnochar.
Y eso que nunca escucharon nuestros gritos trasnochar.
domingo
18:14
Y te escribo en las paredes de las aceras de a saber qué silencios. Donde no encuentro ni una sola razón para seguir sola, ni tampoco lo contrario.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)