Cicatrices, pero no de las que son dejadas por algún dolor.
Sino todo lo contrario. Marcas eternas plasmadas por la felicidad. De unos pocos segundos, de intensos minutos o de cualquier giro del reloj. Momentos en los que te atreves a pensar en la perfección, en una tan subjetiva como tu mente pueda imaginar.
perfección, felicidad e irrealidad.
ResponderEliminarpor suerte o no, la realidad no deja de ser cruel y nos pone los pies en el suelo. si la realidad fuera más exigente nos pondría a cazar jabalies y a recoger frutas, o simplemente nos haría desaparecer para no entorpecer la evolución natural del Planeta. al fin y al cabo somos expertos evadiendo la realidad y en vivir un mundo donde casi todo son irrealidades.
admito que disfruto de la felicidad, no he podido autonegarme lo suficiente je je
cuidate