lunes

17:13

¿Y tú, qué haces despierta?
Me susurró mientras me metía la mano en las bragas.

No se dio cuenta que llevaba horas llorando,
demasiado oscuro para que pudiera verme,
siempre prefería la oscuridad,
odiaba verme, odiaba la idea de que otro me viera
y aún así pudiera desearme.
Me sentía como una pizza fría metida en el
microondas a las ocho de la mañana,
la última opción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dilo...