La ceniza del recuerdo aún quema. ¿Para qué iba a negarlo? Si es tocarla y siento como aún arde dentro de mí. Como si no quisiera dejar de quemar nunca. No la revivo, simplemente me gusta sentir el calor que deja el fuego. Me gusta saber que hubo algo. Que en mí hubo algo. Que no he estado así de vacía siempre, que algún día yo entera ardí por algún motivo.
como ese calor de las hogueras de san juan que irrita los ojos hasta que lloran
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