No sé si quisimos comprendernos o si solamente sentíamos la necesidad de hacerlo como si tuviéramos sed. Era curioso, nunca pudiste entender ninguna frase mía que no fuera literal, y ahí nos perdíamos. No hay nada peor que alguien que nos exija ser literales.
Resulta gracioso, hay gente que tiene la necesidad de decir públicamente lo que no es capaz de decir directamente al destinatario o destinatarios de esas palabras, como si requiriera convertir su vida en un espectáculo o en un escarnio público.
ResponderEliminarTambién era curioso como mientras te dedicabas a hablar detalles de la vida que hacían o dejaban de hacer terceros, pocas veces fuiste capaz de hablar en profundidad de ti, sólo mostrabas lo que llamaba la atención a simple vista. Uno, que siempre se ha visto abierto a entenderte, debía ser adivino, perseguir a preguntas o rellenar esos huecos que faltaban con imaginación. Si no entendía las lagunas o sólo necesitaba unas palabras sinceras, unas palabras que no siguieran una plantilla preestablecida, diremos que era sólo porque esa persona sólo era capaz de entender la literalidad.
También llama la atención que, a pesar de haber tratado siempre de expresarme con transparencia y argumentos sólidos, no parece que pudieras entenderme tampoco. No hay nada peor que alguien que no es capaz de entenderse a sí mismo, ni mucho menos a los demás, por muy literales que éstos sean.
Después de haberlo leído, yo también quería derecho a réplica. Cuídate. Um beijo.